Demás esta decir que la seguridad pública, se ha presentado como el Deber del Estado, en directa relación a la obligación de garantizar la paz social, dentro del marco de una sociedad.-
De allí, pueden derivarse una serie de hipótesis para ser desarrolladas en una sociedad determinada y dentro del tiempo histórico en que se analice.
Lo cierto es que
La crisis económica provocada por la opción neoliberal, conllevó al cierre de empresas, fabricas y aniquiló de esta forma a ciertos pequeños y medianos dadores de trabajo.- Esto provocó la desaparición de la cultura del trabajo, quedó vigente el trabajo informal, sin contención previsional, sin derecho, a indemnizaciones por despido, dando rienda suelta a la imaginación para sobrevivir el día a día, impulsadas desde el mismo Estado con la nefasta y corrupta ley de flexibilización laboral.
Desde el Poder político, se generaba una idiosincrasia de la buena vida, del derroche, la exuberancia y la obscenidad que sin duda era visualizada por el conjunto de la sociedad. Desde suntuosas propiedades, viajes a lugares remotos y ejercicio del poder autoritario, eran recepcionados masivamente por los medios de comunicación y volcados al ciudadano sin un juicio crítico. Hasta el imaginario colectivo, traducido en comentarios risueños y entrevistas al azar, mostraban como ideario, la defraudación que realizó un tesorero bancario, con ciertos suspiros de envidia.
Lo cierto es que la incidencia de las modificaciones tecnológicas como económicas y culturales, caló profundo en los infantes y adolescentes de la década del 90, operándose una “nueva pedagogía” – la de los intervalos libres entre sus actividades o tiempo ocioso- que fue y es el de la televisión: que , por medio de la imagen y el sonido, de la seducción estética, de la provocación y estimulación sensible, golpea y golpea en temas de relevancia actual: la violencia, el amor, la sexualidad, la amistad , la traición y deseo, el lucro, el éxito, transformándose los niños en invitados especiales a participar en la realidad orgiástica del consumo y los placeres.
Por otra parte, y aún en adolescentes de clase media, se encuentran paradójicamente, cada vez más solitarios, restringidos casi exclusivamente a la convivencia con sus pares, mientras sus padres están casi siempre ocupados en sus propias vidas, en ganar dinero, en sobrevivir, en no perder tiempo, eliminando por completo la posibilidad del tan sugerido diálogo.- O también, concretamente nos encontramos con niños y adolescentes separados de su propia familia que habitan las calles de las grandes ciudades, buscando monedas para sobrevivir, expuestos a los vejámenes del desinterés, la indiferencia y el abandono ( “ Infancia y Adolescencia en la cultura del consumo” Lucia Rabello de Castro ( org.) Ed, Lumen Humanitas.
Solo la crisis económico-financiera del 2.001, permitió poder repensar algunas cosas e intentar desacelerar ese poder autodestructor de la sociedad como tal.
En este escenario, queda plasmada la ausencia de cumplimiento de la ley desde el Estado, prácticamente toda la Constitución Nacional fue violentada, a raíz de la postergación sine die de los derechos de la mayoría – sin vivienda digna, seguro social, protección familiar, trabajo digno, etc., por leyes de emergencias económicas que solo beneficiaron a unos pocos. En este sentido, al decir de Bidart Campos, “....la Argentina no necesita un plan económico.... ya lo tiene y esta establecido en
El cambio cultural ocurrido con el impacto del proceso de globalización e internacionalización de medios de comunicación y la promoción del consumo como el valor más importante, permanente y principal las políticas neoliberales, implicaron un impacto sobre vastos sectores sociales claramente excluidos y marginados que carecían de los medios necesarios para procurarse lo mínimo e indispensable para comer y sobrevivir.
Si se analizarían con mayor responsabilidad el fuerte impacto que poseen las definiciones económicas y políticas, en la vida de las personas, y con ello el cambio de hábitos y conductas, los dirigentes intentarían ser mas maduros y diligentes a la hora de sus decisiones.- Conviene aclarar que el presente análisis no conlleva la estigmatización de la pobreza, en lo que refiere a lo delictual; como señalábamos el enriquecimiento de una clase dirigente no fue realizada por medios lícitos, sino por el beneficio de la corruptela que caracterizó esos años. Tampoco esta generalización sobre los sectores marginados vale para el dirigencial, resulta acertado por lo que valga la presente aclaración en este sentido.-
Lo cierto es que analizaremos el delito desde la visión del conflicto, que se origina en el presente pero como producto de décadas de olvido de sectores sociales, que fueron conformando nuevas pautas culturales de no-convivencia –, eliminando la figura del otro como ser sujeto de respeto y por tanto de derecho, transformándolo en un competidor hasta de la propia supervivencia.
El sentido de la convivencia, con mínimos comunes denominadores (básicamente el respeto a la vida y al otro como límite de mi antojo), fue desapareciendo al igual que los valores tanto laicos como religiosos, que sostenían idearios de una sociedad solidaria, sin tener como principal objetivo la utilidad o el lucro. Así, fueron tomando fuerza conductas que con anterioridad era disvaliosas socialmente, para instalarse transitoriamente, reencarnando con ello y cobrando vida, la premonición de Dicépolo en “Cambalache”.- Cada grupo social de las diversas clases sociales, han aceptado conductas tildadas como “ antisociales o desviadas“ (Corrupción, robo, autoritarismo, adicciones varias, torturas, falta de respeto, etc. ... en síntesis violencia) , que impactan entre todos sectores sociales, y hasta el mismo Estado, quien ha carecido de políticas concretas, que revirtieran el actual estado de situación, agudizando la realidad al serle imposible recomponer el ideal de respeto, de autoridad y de sintetizador de los conflictos sociales frente a la sociedad toda.-
La marginación de amplios sectores de la población, tanto por acción como por omisión del Estado, como de otros sectores sociales, agudizado por el ostracismo provocado ante el repliegue de la actividad pública, la participación política y social masiva y la carencia de praxis en términos de la filosofía humanística, afectaron el imaginario colectivo, provocando la sensación de ausencia de poder común – con el que pudieran contar o sentirse parte (Falta de confianza en ese poder común por ignorancia o defraudación de expectativas ).- Para entender ello, debemos remitirnos a deducciones utilizados por Thomas Hobbes, en donde explicita que “...la inexistencia de ley y justicia” importan la lucha del hombre contra el hombre .... y donde ocurre ello” “ ... la fuerza y el fraude son las dos virtudes cardinales” ( Cap. XIII p. 137). En este hipotético estado natural del hombre “ no existen propiedad ni dominio, ni distinción entre lo tuyo y lo mío , solo pertenece a cada uno lo que puede tomar, y solo en tanto que lo pueda conservar...” ( Cap. XIII p. 138 ).-
De allí, la urgente e impostergable obligación y deber del Estado de lograr la inclusión de todos su miembros, para demostrar a toda la sociedad, que vuelve a tomar su rol de sintetizador de conflictos y mostrar a todos los ciudadanos de nuestro país que importan y que van a ser reconocidos en su dimensión humana por medios concretos y directos de inclusión social entendida como inversión social, para garantizar a todos la paz social. (Trabajo genuino, educación para todos, protección concreta y con planes específicos al núcleo familiar, la asistencia sanitaria gratuita, protección a las personas con capacidades diferente, asistencia psicología y psiquiátrica gratuita, etc.) Solo con hechos pueden revalidarse los pactos de convivencia, perdidos y abandonados, que implicará un primer gesto por parte del Estado y de parte de la sociedad que aún disfruta de los beneficios de la inclusión social, aunque es víctima de los vectores de violencia horizontales que se producen.
Habrá que señalar que esta porción de sociedad “incluida” , es víctima y victimaria de su miedo y el temor, convalidando conceptos discriminatorios tomados de propuestas rápidas e inmediatas, sin detenerse a desentrañar el origen de los males. Tal sensación alcanza al visualizar el estado de guerra de unos contra otros, en pugna por la supervivencia y la obtención de lo necesario para subsistir, y hasta de armarse para su seguridad personal y la de su familia ante el temor ante de la desprotección, cuyo lógica deducción implica, sustentar y sostener el poder de la violencia .-
Conviene refrescar algunos conceptos que expresan que “... los hombres son el producto de su ambiente y de la educación, y cambian en la medida en que varían el ambiente y la educación...”, lo cual implica hacer el intento para revertir y cambiar, mediante la educación, la capacitación e integración social, el “ambiente” generado por la cultura dominante impregnada por el lucro, el aprovechamiento y la desconsideración del otro como ser humano.-
Eduardo M. Sobrero
1 comentario:
¿hay premio por ser el primer cometarista externo al blog?
Eduardo, totalmente de acuerdo con lo expresado en el post. Le agregaría una cosa que para mí es fundamental: un plan de re-poblamiento del interior del país y la voluntad política de ponerlo en práctica. Al siniestro plan de desaparición del ferrocarril ahora le sigue una, en mi modesta opinión, una desacertada política agropecuaria que expulsa a la gente del campo y, que además, no permite el desarrollo de las pequeñas industrias regionales y fundamentalmente, las lácteas que desde hace dos años y quizá un poquito más, son víctimas del monopolio de sancor y la serenisima. La política ganadera también nos está llevando a una producción de carne de malísima calidad a merced de los feed-look, y ni hablar de la contaminación ambiental que éstos ocasionan. Y podríamos seguir con otras cosas más.
Para saber el tiempo de nacimiento de un pueblo siempre buscamos un acta de fundación, yo digo que no es necesario ese trámite meramente administrativo, la historia de la humanidad nos marca que siempre los pueblos han surgido por agregación poblacional, es decir, la gente se asienta donde ve la posibilidad de trabajo que le permita su subsistencia y la de su familia. Por eso muchos pueblos nacieron en torno a las estaciones ferroviarias, y también en las chacras, los obrajes, los campos con tambos tristemente desaparecidos. Esa gente que no sabe hacer otra cosa que lo que hizo siempre, debe retirarse y probar suerte en otros lugares que, en su mayoría, terminan engrosando villas miserias y exponiéndose a las lacras que conocemos por no tener otra posibilidad o escapatoria. Y no quiero agregar el tema del desarraigo.
Pareciera que a los gobiernos les interesa más mantener un conurbano bonaerense, un gran Rosario, etc., que son una importante bolsa de votos a merced de la pobreza y lo que conlleva todo eso.
Felicitaciones por esta iniciativa de comunicación. Es realmente importante como necesario un lugar donde expresar las ideas y si estas se expanden y entran en contradicción con otras, se estaría aportando un pasito a la luz que siempre buscamos.
Un abrazo
Nestor Alessio
Blog: http://mipuebloyyo09.blogspot.com
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